martes, 25 de agosto de 2015

Bueno me dieron ganas de escribir, como si alguin quisiera leer todo lo que quiero decir.
es lo mismo que hablar, el silencio termina envolviendo cada palabra que hablo, como si realmente no existiera alguien a quien le importase lo que digo.
pienso convertirme en muda a veces, al final ni tan importantes son las cosas que quiero decir.



de re pente me acorde de esos tecitos de hoja con cedrón, y la marraqueta crujiente con palta y limón que hacía la mamá los días sabados a las 6 de la tarde cuando ya estba oscuro, siempre siempre en invierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario